domingo, 13 de enero de 2008

EL UNIVERSO DEL SEÑOR HIDALGO


Adentrarse en el Universo Hidalguiano es empeñar un viaje mágico. Su composición pictográfica construye un sendero que nos lleva a sitios de rara belleza. No hay como no desconectarse del plan más sencillo y enchufarnos en otra virtual realidad.

Eso no significa que vamos a huir, pues el contacto con esa dimensión del Universo Hidalguiano, nos trae otro prisma por el cual cambiamos nuestra mirada hacia el mundo. Muchas personas dicen que cambiaron su manera de ver las cosas después de la lectura de un libro. Eso también puede ocurrir al mirarse en una pintura.

El viaje que empezamos por el lienzo presenta imágenes de colores y formas clásicas que ya están incorporadas al consciente de todos.

La lectura hidalguiaza de los clásicos crea un diálogo entre los valores del pasado, muchas veces olvidados o banalizados por la reproductividad de la obra de arte, con los actuales valores de una sociedad de consumo, dominada por la fuerza de los medios de comunicación.

Lo que era vanguardia en su época, hoy es tradición, pero el espíritu vanguardista siempre está presenta y actuante. El gran artista no se olvida de su papel de vanguardia de la sociedad. Su mirada hacia la vida y el mundo siempre está más allá que la de sus contemporáneos.

Antonio Hidalgo pertenece a esa pequeña escuela de artistas atentos a las transformaciones económicas-sociales y culturales, o civilizadoras –como algunos prefieren- y presenta su crítica sobre el mundo que le tocó vivir. Con una apurada selección de colores, aliada a sus precisos y detallados contornos. Hidalgo divulga una bien humorada crónica de nuestro tiempo.

El texto pictográfico producido es un libelo a la libertad. En los siglos pasados las reverencias iban para una realeza dominante. La sociedad española de hoy, integrada como todas las otras occidentales al mundo globalizado, vive para atender a u otro señor, el señor del tener, del poseer, pues inconscientemente todos viven para el consumo.

Cuando el artista trata de la libertad del Hombre, expresándola en la obra de arte, siempre se arriesga a caer en el panfleto, lo que empobrece su trabajo. Grandes pintores como Goya o Picasso huyeron de ese peligro. Hidalgo también logra hacerlo, utilizando su bien humorada manera de interpretar nuestro mundo plural.

Viajar por las imágenes del Universo Hidalguiano es una actitud gratificante para el espectador. Basta librarse de los antojos de la realidad sencilla y corriente, sellando el pasaporte de los ojos libres. Quiénes vean, vivirán.

Franklin Valverde.
Poeta y Profesor de Literatura Española en la Universidad de Sao Paulo. Brasil.

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